En la medicina estética, la verdadera excelencia se encuentra en el equilibrio. En saber hasta dónde intervenir y, sobre todo, cuándo detenerse. En la consulta de la Dra. Mónica Lozano, cada tratamiento se concibe como una obra minuciosa donde la ciencia aporta rigor y la sensibilidad artística define el resultado final. Dentro de esta visión, INDIBA ocupa un lugar especial como tecnología capaz de mejorar la piel sin alterar su esencia.
El tratamiento con indiba Valencia se basa en una radiofrecuencia monopolar que trabaja con la propia energía del organismo. No se trata de forzar cambios visibles de inmediato, sino de estimular los mecanismos naturales de regeneración cutánea. INDIBA actúa elevando de forma controlada la temperatura en capas profundas de la piel, lo que favorece la circulación, la oxigenación de los tejidos y la activación de los fibroblastos, responsables de producir colágeno y elastina.
Desde la primera sesión, la piel responde con una sensación de confort y vitalidad. El calor es agradable, progresivo y cuidadosamente regulado. No hay agresión ni inflamación excesiva. Este respeto por el tejido es clave para obtener resultados armónicos y seguros, especialmente en pieles que buscan mejorar su calidad sin perder naturalidad.
A nivel clínico, INDIBA permite trabajar múltiples objetivos estéticos. Mejora la firmeza en casos de flacidez leve, aporta luminosidad a pieles apagadas y ayuda a redefinir contornos de forma sutil. También es una herramienta muy valiosa como tratamiento complementario, ya sea antes o después de otros procedimientos, ya que favorece la recuperación y optimiza los resultados.
En protocolos como indiba Xirivella, el tratamiento se adapta siempre a las características individuales de cada paciente. La Dra. Lozano realiza una valoración detallada del estado de la piel, su densidad, su grado de elasticidad y las necesidades específicas en cada zona del rostro o del cuerpo. Esta personalización es fundamental para que la energía actúe en el plano adecuado y con la intensidad justa.
La experiencia del tratamiento es serena y cuidada. Durante la sesión, el paciente puede relajarse mientras la tecnología trabaja de forma silenciosa. Tras finalizar, la piel suele mostrarse más jugosa y luminosa, con un aspecto descansado. No se requiere tiempo de recuperación, lo que permite retomar la actividad habitual de inmediato.
Los beneficios de INDIBA no se limitan al efecto inmediato. Con sesiones pautadas, la mejora en textura, firmeza y tono se vuelve progresiva y duradera. La piel gana calidad desde dentro, reflejando una luminosidad natural que no parece tratada, sino bien cuidada.
Para la Dra. Mónica Lozano, la estética no consiste en transformar, sino en realzar. INDIBA encaja perfectamente en esta filosofía, ya que permite trabajar con precisión científica sin perder de vista la armonía del conjunto. Es una tecnología que acompaña al tejido, respeta la identidad y potencia la belleza propia de cada persona.
Porque cuando la ciencia se aplica con sensibilidad y criterio artístico, el resultado no solo se ve. Se siente. Y esa sensación de equilibrio y confianza es, al final, la forma más auténtica de belleza.
